¿Sabemos algo?

No es que hoy me haya levantado filosófico y quiera imitar a Sócrates, pero cuanto más tiempo dedico a la Fórmula 1 y trato de ir aprendiendo algo, más me doy cuenta que en realidad este mundo es como un arcano inescrutable y que sus conocimientos están vetados para la mayoría de los mortales.

“La mitad del tiempo ni nosotros entendemos lo que está pasando, así que imagina a quienes critican… Sin cuestionar a los aficionados, este es un deporte muy difícil de entender”.

Mark Webber

Pero no me refiero a nosotros los aficionados para los que esto no es más que eso, una afición con la que disfrutamos. Pienso sobre todo a los expertos y/o periodistas (no suelen coincidir, al menos por estas latitudes), de los que tratamos de aprender el resto, pero que en realidad están tan perdidos como el resto en muchas ocasiones. Y es que fijándonos simplemente en las tres últimas carreras nos encontramos claros ejemplos de lo que quiero decir:

  • Monza: a priori se trataba del circuito tabú para Red Bull. El más rápido del mundial y donde su ventaja aerodinámica menos se podría aprovechar, se convierte en un desfile para Vettel que consigue una victoria aplastante.
  • Singapur: sus características beneficiaban los (pocos) puntos fuertes de Ferrari. El propio Alonso lo señalaba como el más propicio para él en la recta final del campeonato. El resultado fue que los neumáticos y la tracción dejaron en evidencia a los italianos (que también siguen sin tener ni idea de lo que les ocurre).
  • Suzuka: estábamos en la némesis de Monza. Red Bull iba poco menos que a doblar a todos los rivales, incluso Webber se pasearía. De La Rosa descartaba de la lucha en cabeza a su propio equipo. Llegamos allí y los McLaren marcan el paso en los libres, se quedan sin la pole por culpa de 9 milésimas y un Vettel estratosférico y en carrera Button arrasa.

Para nada se trata de casos puntuales. Si nos vamos remontando en el tiempo podemos encontrarnos situaciones similares habitualmente. No hablo de la supuesta superioridad de Red Bull en Silverstone porque hubo muchas cosas raras allí, pero Spa sería duro para los RBR. Y ¿recordáis el inicio de temporada? ¿El decepcionante coche que había creado McLaren y las esperanzas en Ross Brawn y su Mercedes?

Si nos centramos en esta temporada y en el campeón de mundo, habría que hacer un ejercicio de reflexión para darse cuenta que no tenemos ni idea de las claves que hacen tan bueno al RB7. O las que vamos conociendo siempre son a posteriori. Su éxito empezó siendo gracias a un alerón delantero flexible, a su diseño en cuña, al difusor soplado, a los mapas motor específicos para clasificación, un caber mayor,… En realidad nadie sabe el verdadero secreto de su éxito, pero ya hay quien se atreve a vaticinar que el próximo año no tendrán capacidad para mejorar y no podrán estar a la altura.

Si Sócrates levantara la cabeza…

Vettel (GP Japón 2011)

Casualmente, Javier Rubio escribe una columna hoy sobre el mismo tema, que merece la pena leer: Si en Ferrari se hacen un lío, los demás no digamos.

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