Una vuelta al circuito Gilles Villeneuve

Diagrama circuito Gilles Villeneuve

Se cruza la línea de meta para comenzar la vuelta a fondo en séptima hasta alcanzar los 315 km/h. La primera curva se ataca desde la parte derecha de la recta, es una curva de velocidad media con pianos llanos en el ápice que se va cerrando poco a poco. Enlaza directamente con la T2, el Virage Senna, una curva a derechas de baja velocidad (77 km/h) engañosa con un poco de desnivel a la salida en la que es necesario controlar al abrir el gas y traccionar bien para salir hacia la T3-T4, una chicane de velocidad media un poco ciega situada en otro ligero desnivel con pianos llanos a la que se llega a 250 km/h. Hay que evitar el primero y aprovechar el segundo pero sin acelerar demasiado pronto porque a la salida se pasa muy cerca del muro y un error en esta curva es accidente seguro. La frenada de esta curva está en la zona más bacheada. A partir de ahí se van engranando marchas hasta llegar a séptima y alcanzar el segundo sector.

Este sector comienza con una zona de curvas enlazadas, al estilo de Silverstone, que supone todo un reto para los pilotos y los neumáticos. La curva 5 es la única del circuito de alta velocidad (255 km/h) y no presenta complicaciones su trazada. Se hace a fondo, colocando el coche a la derecha para llegar a T6. Es una frenada muy fuerte en la que es fácil hacer un recto para llegar a una curva de izquierdas que se hace en segunda a 95 km/h pisando el piano y acelerando un poco hacia la T7, que tambíén se hace en segunda a 155 km/h, de nuevo con el muro muy cerca en la salida. A medida que se va abriendo se debe acelerar pronto para ganar velocidad en la recta hasta el Puente de la Concordia. Justo en ese punto hay una fuerte frenada en una zona bacheada y con la pista resbaladiza en la que se pasa de 295 km/h a sólo 120 km/h para trazar la chicane que forman las curvas T8 y T9, de velocidad media, parecida a la primera pero algo más abierta a su salida. Hay que tener precaución con no pisar la zona sucia ya que la salida de la T9 también está muy cercana al muro. Precisamente tras esa curva fue donde se produjo el grave accidente de Robert Kubica en 2007.

Ya en el tercer sector se llega a la curva más famosa del circuito, L’Epingle (T10) a casi 300 km/h. Aquí está la frenada más fuerte, en la que hay que poner primera marcha y hacerla a 60 km/h girando a tope a la derecha buscando el piano. Es el lugar más propicio para realizar un adelantamiento. Se sale de esta curva lo más pegado a la izquierda posible, acelerando a fondo toda la recta (unos 1170 metros) ya hacia el final del trazado, sin que se note apenas las leves curvas 11 y 12. Antes de completar la vuelta hay que afrontar la famosa chicane de entrada (T13-T14) a cuya salida está el “Muro de los Campeones”. A la más complicada de las chicanes del circuito se llega a 315 km/h y hay que frenar hasta los 135 km/h en muy poco espacio. Los altos pianos de esta curva son uno de los elementos que más dificultan su trazada. Hay que jugar con las inercias para pasar bien el primer piano y comerse el segundo pero sin aprovecharlos demasiado para perder menos tiempo, ya que pueden enviar el monoplaza directamente al muro, por el que se pasará a 180 km/h. Desde ahí se acelera a tope hasta alcanzar la línea de meta.

Para ilustrar esta vuelta un piloto muy especial, Robert Kubica, que sufrió un grave accidente en este trazado y justo un año después (2008) conseguía en él su primera victoria y la primera del extinto equipo BMW.

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