Lecturas para un domingo sin F1 (XXVII)

Todos sabemos que la polémica es inherente a la Fórmula 1, pero estamos llegando a unos límites realmente cansinos. Y en medio de todo ello está Pirelli, que parece empeñada en ser el centro de atención de todo lo que ocurre en el circo. Por supuesto, también es protagonista de alguno de los artículos que os recomiendo esta semana:

  • Para saber lo que dice el reglamento sobre los tests y la polémica con Mercedes, nada mejor que recurrir a una comisaria deportiva como Tamara Aller que lo explica en su blog.
  • En una investigación periodística digna del mismísimo Pedro Jota, @mandf1 descubre porqué falló el DRS de Alonso en Baréin: ¡Vettel se lo rompió con un tirachinas!
  • De todos es sabido que una de las características del Red Bull es su diferente relación de marchas, En La 7ª marcha de Vettel dan una explicación básica de lo que implica.
  • Una reliquia. La retransmisión del Gran Premio de España de 1996 en Tele5, con alguno de nuestros viejos conocidos. La calidad es bastante baja, pero merece la pena recordarlo.
  • Por desgracia, son demasiado protagonistas: Informar o desinformar. La prensa española suspende. Lo peor de todo es que estas reflexiones no se quedan obsoletas con el paso del tiempo. El único consuelo que nos queda es pensar que no estamos sólos, y que el número de descontentos sigue creciendo.
  • Otra muestra de lo anterior. Fanatismo, radicalismo, desinfomación… Una acertada reflexión en Periolistos, fanaticadas y los mundos de Yupi, por @Rebeca_LL.
  • Para completar esta trinidad, también muy recomendable la opinión de nuestro particular cruzado frente a la alonsada más radical, DaniF1: Yihad y terroristas.
  • Poco después de triunfar en Mónaco, uno de los mitos de este deporte lograba su última victoria. Fue en el Gran Premio de España de 1983, precisamente el último que se disputó que el circuito del Jarama.
  • Haciendo F1-ficción, y al más puro estilo de los universos paralelos de Fringe, Alex García imagina uno en el que Jean Alesi no siguió el dictado de su corazón y eligió a Williams frente a Ferrari en 1991. Y no perdáis de vista el “photoshop”.
  • Treinta años después, el hijo triunfa en el mismo lugar que su padre y el apellido Rosberg vuelve a situarse en lo más alto del podio de Mónaco. Eso sí, el carisma del padre es algo que no se ha transmitido al hijo. Javier Rubio nos habla del rayo finlandés.
Reflejos de bombero (GP Mónaco, 2013)

Reflejos de bombero (GP Mónaco, 2013)

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