Circuito de Silverstone

El circuito de Silverstone probablemente representa mejor que ningún otro la historia de la Fórmula 1. Si Monza es el templo de la velocidad, Mónaco el espejo del glamour y Spa la esencia de esta competición, el viejo aeródromo inglés puede considerarse la cuna, pues aquí se disputó la primera carrera del mundial tal como lo conocemos hoy en día en 1950, y ha sido la sede del Gran Premio de Gran Bretaña en la mayoría de sus ocasiones. Para muchos de los equipos, este es su circuito, pues la mayoría de las escuderías tienen sus sedes a pocos kilómetros en torno a él. Podéis leer un completo recorrido a su historia en Tertulias de F1.

Como todo circuito clásico que se precie, sus curvas tienen nombre propio y algunas de ellas son sin duda parte de la memoria de cualquier aficionado. El tramo desde Copse hasta Stowe, pasando por las enlazadas Maggots-Becketts-Chapel representa lo mejor de un trazado que se ha visto modificado a lo largo de los años, perdiendo parte de su encanto original.

Muro de las leyendas, Silverstone

Muro de las leyendas, Silverstone

Se trata de un circuito de alta velocidad, pero que a diferencia de lo habitual no se basa en interminables rectas, sino en rectas conectadas por curvas muy rápidas (tiene la velocidad de  paso por curva más alta del mundial) . Es uno de los más rápidos del campeonato, y en consecuencia requiere una gran carga aerodinámica. Aunque se exige bastante al motor (66% de la vuelta se hace a tope), las bajas temperaturas mitigan en parte esa presión y en cuanto a los frenos su desgaste es bajo, pues apenas se usan un 8%.

Aquí la meteorología juega un papel fundamental, pues además de la presencia habitual de la lluvia inglesa, la pista está en una zona muy expuesta al viento, con rachas que pueden comprometer el equilibrio de los coches. El agarre es relativamente bajo, pero las curvas rápidas desgastan bastante los neumáticos, sobre todo lateralmente. Tras la remodelación de 2011 se da la curiosa situación de que la diferencia entre una vuelta normal y el paso por boxes es de sólo siete segundos, por lo que los drive-through son relativamente baratos.

Datos técnicos

Tipo Permanente Sentido
Longitud 5.891 km Distancia total 308.198 km
Vueltas 52 Desnivel Mínimo
Curvas 18 … a derecha 10
Longitud pit-lane 420 m Tiempo pit-lane 15.1 seg
Velocidad máxima 305 km/h Velocidad media 230 km/h
Recta más larga 1034 m Velocidad media en curva 175 km/h
       
Carga aerodinámica ★★★★☆ Fuerza G máxima 5.0 G
Exigencia del motor ★★★☆☆ Cambios por vuelta 40
Acelerador a fondo 66% Máxima aceleración 12 seg
Consumo de combustible ★★★☆☆ Consumo por vuelta 2.40 kg
Refrigeración ★★    
Exigencia de frenos ★★ Tiempo de frenada 8%
Exigencia de neumáticos Agarre ★★
Trazado de Silverstone

Diagrama del circuito de Silverstone [Fuente: Wikipedia]

Una vuelta al circuito

Sector 1 SilverstoneTras las últimas remodelaciones del circuito, la recta de meta se sitúa entre las curvas de Club y Abbey. Esta, junto con la T2 son curvas de alta velocidad, donde hay que tener cuidado con el grip, y en las que se pueden aprovechar ligeramente los pianos. La curva T3, Village, es de velocidad media y se requiere posicionar bien en salida para entrar bien en la siguiente. Se sufre mucho subviraje y es fácil acabar en la escapatoria. En esta zona nueva nos encontramos la frenada más fuerte de todo el circuito, la curva The Loop (T4), donde en la salida se vivirá el primer atasco. Es fundamental salir bien de esta para pasar por Aintree aprovechando el piano derecho y coger la recta siguiente en la que comienza el segundo sector.

Sector 2 SilverstoneAl final de recta se llega a Brooklands (T6) tras una frenada fuerte, la curva se hace en segunda a 95 km/h y se necesita una buena posicion de salida hacia la siguiente. Luffield, ya en la zona antigua, es una curva de derechas interminable que se toma a 110 km/h donde hay que ir dando gas muy progresivamente. Es en una zona delicada, ya que si se acelera antes de tiempo se acaba fuera con mucha facilidad. Con el acelerador a tope se pasa por Woodcote (T8) a 265 km/h en sexta (antiguamente el final del trazado) y se sigue por la recta hasta alcanzar una de las curvas míticas del todo el Mundial: Copse. Muy difícil técnicamente y exigente para los pilotos (se alcanzan las 5G), con una ligera pendiente ascendente, muy rápida (287 km/h) y que antiguamente era casi imposible hacer a fondo. La salida de esta curva es vital para afrontar la mejor zona de todo el circuito, las Eses de Becketts, una serie de enlazadas de alta velocidad muy sensibles al viento que se van cerrando progresivamente. Empieza con Maggots, a donde se llega a 295 km/h con el coche en la zona izquierda. Se frena un poco para tirarse a la derecha, buscando la trazada más recta. Se frena para pasar por Becketts a 250 km/h, se hace una curva a derechas (T13) donde hay que salir con buena tracción para alcanzar Chapel, finalizando esta preciosa zona.

Sector 3 SilverstoneA la salida de Chapel el monoplaza encara la recta del Hangar, donde se alcanza la máxima velocidad punta de todo el trazado. Al final de ella se encuentra Stowe (T15) una curva a derechas muy rápida (200 km/h)con doble radio de giro. La pista se eleva ligeramente y se frena un poco para bajar a cuarta velocidad y a 199 km/h y tomar la larga curva a la derecha. El piano de la salida es muy alto y la mayoría de pilotos lo evitan para no hacer un trompo. Vale es una curva a izquierdas de 90 grados muy lenta (a unos 95 km/h) que forma una chicane con la siguiente (T17), bacheadas ambas y con grip delicado. Se sacrifica un poco la salida para tomar más rápido la última curva, Club, abriendose progresivamente a la derecha y acelerando con el gas a fondo pero con tacto para no trompear, saliendo a 225 km/h y cruzando la línea de meta.

OnBoard

Un británico, “el león” Mansell, comenta una de sus vueltas al circuito con el Williams Renault FW14 en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1991:

La pole de Fernando Alonso en 2012 con el Ferrari F2012 bajo condiciones de lluvia:

Y dos más. Jacques Villeneuve en 1997 con su Williams FW19, y Johnny Herbert con el extinto Jaguar-Cosworth en 2000, también en mojado.

Algo de historia

El circuito nació de un aeródromo construido en 1943 durante la Segunda Guerra Mundial y al acabar en 1945 el Real Automóvil Club se interesó por las instalaciones como un potencial circuito.

En él se disputó la primera carrera del campeonato mundial de Fórmula 1 en 1950, ganada por Guiseppe Farina con un Alfa Romeo. Un año después, José Froilan González le daba aquí la primera victoria a Ferrari.

La vuelta rápida otorgaba un punto en los primeros años del mundial, y en 1954, debido a la limitada precisión de los cronómetros, siete pilotos empataron por la vuelta rápida (Hawthorn, Moss, Marimón, Ascari, Behra, Fangio y F. Gonzalez), teniéndose que repartir el punto entre todos ellos, por lo que cada uno sumó 0,14 puntos más en el campeonato.

Desde 1971 el circuito pertenece al British Racing Drivers’ Club (BRDC).

Una colisión múltiple durante la primera vuelta del Gran Premio de 1973 dejó fuera a 10 monoplazas. La victoria de esta accidentada carrera fue para Peter Revson con un McLaren-Cosworth.

El Gran Premio de 1977 vio el debut del primer turbo, el Renault RS01 pilotado por Jean-Pierre Jabouille.

En 1985, en el máximo esplendor de los motores turbo, Keke Rosberg registró el mejor tiempo absoluto de la Fórmula 1 en una vuelta de clasificación (1:05.591 con una velocidad media de 258.983 km/h), record que mantendría durante 16 años (hasta 2002).

A lo largo de los años ha sufrido varias modificaciones, tanto en el propio trazado (por ejemplo en 1987 se añadió una curva  antes de Woodcote para limitar la velocidad) como de la línea de meta y los boxes (remodelados en 2010).

Considerada una de las mejores carreras de todos los tiempos, Nigel Mansell venció en el Gran Premio de 1987 a su compañero Nelson Piquet.

Durante el Gran Premio de Gran Bretaña de 2003, un ex sacerdote irlandés logró entrar al circuito durante la carrera portando pancartas religiosas, aunque los comisarios consiguieron sacarle de la pista rápidamente.

Entre otros momentos memorables vividos en este trazado, tenemos una de las más icónicas imágenes de la historia de esta competición: el paseo que le dio Mansell a Senna en 1991; el grave accidente que le costó su primer título en Ferrari a Schumacher en Stowe (1999) o el escándalo que montó la FIA en 2011 con los escapes sopladores.

Un pensamiento en “Circuito de Silverstone

  1. Pingback: Ficha del circuito de Silverstone | Desde la pelouse

Los comentarios están cerrados.